jueves, 29 de enero de 2009
Bueno; ya hemos pasado lo peor -creo- en cuanto a inundaciones y quebranto. Lo peor no es ver los hechos -la naturaleza no se puede manejar ni modificar- sino los efectos; estos sí se podían haber previsto y evitado en una buena parte si se aprendiera de errores antiguos y se hubieran tomado las medidas que en su día se dijo se iban a tomar. Seguramente ahora con las elecciones, se hará. Un poco tarde, como de costumbre...
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